Aurícula Lab Hablemos
Blog / Política local
Política local · Lectura de 5 minutos

Aurícula Electoral Lab: la cartografía seccional al alcance de cada municipio

Una candidatura local no gana o pierde en la media del municipio. Lo hace en calles concretas, y hasta ahora ver esas calles costaba más de lo que casi cualquier candidatura puede pagar.

La media del municipio engaña

Cuando una candidatura recibe el resultado de las elecciones municipales, lo primero que ve es un porcentaje: tanto por ciento de votos, tantos concejales. Es un dato correcto y casi inútil para decidir qué hacer el lunes siguiente. No dice dónde se obtuvieron esos votos, dónde se perdieron ni dónde había votantes que no llegaron a votar.

Un ejemplo sencillo. Dos municipios pueden tener el mismo resultado global y comportarse de forma opuesta. En uno, el apoyo se reparte de manera uniforme entre todos los barrios. En el otro, hay tres barrios donde la candidatura arrasa y varios donde apenas existe. La media es idéntica, pero la estrategia correcta no tiene nada que ver. En el primero conviene reforzar el mensaje general. En el segundo hay que decidir si se consolida lo que funciona o si se compite donde se está ausente.

La sección censal como unidad de trabajo

La sección censal es la división más pequeña del censo electoral. La ley electoral fija que cada sección agrupa entre 500 y 2.000 electores, de modo que en una ciudad mediana equivale más o menos a un barrio o a un conjunto de calles. Los resultados oficiales se publican por sección, lo que permite comparar unas con otras y una elección con la siguiente.

Aurícula Electoral Lab parte de esos datos oficiales. Los cruza con información sociodemográfica de renta, edad, ocupación y origen, que procede del INE, y con la participación de cada sección. El resultado es un mapa interactivo del municipio, barrio por barrio, que se explora sin software de información geográfica ni instalaciones pesadas. Basta un navegador.

El análisis micro-seccional estaba reservado a las sedes centrales de los grandes partidos o a consultoras con tarifas superiores a 20.000 euros.

El último concejal es una cuestión de votos concretos

En las elecciones municipales los concejales se reparten con la ley D’Hondt entre las candidaturas que superan el 5 % de los votos válidos. Esto convierte la última plaza en un problema aritmético muy concreto. Casi siempre se decide por unas decenas o unos pocos cientos de votos, y esos votos se encuentran en lugares determinados.

La plataforma calcula, con los datos de la elección anterior, cuántos votos faltan para conseguir el último concejal y dónde es más probable encontrarlos. Es la pregunta que realmente le importa a una candidatura: no cuántos apoyos tiene en abstracto, sino cuánto le falta y en qué zonas puede conseguirlo.

Tres pilares y cuatro índices

El producto se apoya en tres pilares. El primero es la visualización por secciones censales. El segundo son los trasvases y el voto útil, que muestran por dónde se ganan o se pierden votos y cómo recuperarlos. El tercero son los datos sociodemográficos oficiales, que explican quién vive en cada sección.

Sobre esa base, cada sección recibe cuatro índices que condensan su comportamiento:

  • Volatilidad (IVN): cuánto cambia el voto entre elecciones. Distingue las secciones rígidas de las inestables.
  • Permeabilidad (IPB): qué parte de ese cambio cruza de un bloque político al rival.
  • Giro del margen (IGP): cuánto varía la distancia con el rival y si cambia el ganador.
  • Reserva abstencionista (IRA): en cuántos votos crece la abstención respecto a la elección anterior.

Con ellos se asigna a cada sección una tipología de acción: granero, bisagra, reserva, reconquista o rival consolidada. Siempre se muestra con su peso en votos, porque una sección muy volátil con pocos electores importa menos que una moderadamente volátil con muchos.

Qué recibe una candidatura

El paquete incluye seis meses de acceso a la plataforma, seis horas de auditoría y asesoría, y seis informes. Son la auditoría inicial con los escaños, el umbral y los objetivos del cliente; la nota de inteligencia electoral territorial; la nota de perfil sociodemográfico; la estrategia territorial con fichas por sección; la estrategia sociodemográfica sobre públicos y reparto de recursos; y la estrategia discursiva, que propone el mensaje adecuado para cada territorio. Se añade acceso a DataTitular, el servicio de datos y propuesta de titulares.

El trabajo sigue cuatro pasos. Primero, una auditoría con el cliente para fijar objetivos estratégicos. Después, el diseño personalizado del panel según el análisis político y la explotación de los datos. Luego, la entrega de los informes. Por último, las horas de asesoría, que se agendan cuando el cliente las necesita.

Un precio pensado para el ámbito local

La tarifa depende de la población: 1.500 euros hasta 20.000 habitantes, 2.500 euros entre 20.000 y 100.000 y 4.000 euros entre 100.000 y 500.000. En el lanzamiento de 2027 hay un 20 % de descuento, que deja esas cifras en 1.200, 2.000 y 3.200 euros. Para municipios de más de 500.000 habitantes el precio se fija según el número de secciones censales. Los precios no incluyen IVA y el pago se divide en un 50 % al inicio y un 50 % a la entrega de los informes.

La comparación con el mercado tradicional lo explica: un análisis de este nivel costaba entre 15.000 y 30.000 euros. Esa barrera dejaba fuera a concejales independientes, agrupaciones de electores y partidos de ámbito comarcal, que son quienes más necesitan gastar bien cada euro de campaña.

Confidencialidad y flexibilidad

Cada contrato incluye una cláusula de exclusividad municipal: si una candidatura contrata el estudio de su municipio, Aurícula Electoral Lab no trabaja para otra en el mismo territorio. La activación se hace en menos de 48 horas hábiles, no hay permanencia y existen precios especiales para agrupaciones y candidaturas independientes.

La rentabilidad se mide en votos por euro invertido. Saber en qué secciones no existe opción de voto evita gastar cartelería y buzoneo allí, y permite concentrar los recursos donde el resultado puede cambiar.

El siguiente paso

Para 2027, el primer paso es sencillo: decir en qué municipio se presenta la candidatura. A partir de ahí se prepara un informe preliminar con el umbral estimado del último concejal y la maqueta cartográfica del territorio, sin compromiso.